La legislatura bonaerense vivió una tensa sesión con cruces entre Sergio Berni y Verónica Magario, evidenciando la interna del kirchnerismo.
Berni acusó a Kicillof y Magario de ningunear a Cristina Kirchner, argumentando que su poder actual se debe a ella. Magario, por su parte, cortó el micrófono a Berni y a Mario Illy, generando disputas internas sobre la línea política y la dependencia de Cristina.
La sesión, la primera del año, se vio marcada por estas tensiones, con Berni cuestionando la lealtad de Kicillof y Magario hacia la expresidenta y defendiendo el rol de Cristina en la conformación del espacio político.