La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires ha iniciado finalmente su actividad parlamentaria tras un año sin sesiones. La falta de actividad se debió a la fragmentación política y al conflicto entre el gobernador y el cristinismo.
A pesar de la inactividad, los legisladores cobran un sueldo considerable, lo que genera cuestionamientos sobre el uso de los fondos públicos. La hiperfragmentación y la falta de acuerdos dificultan la aprobación de proyectos y la gestión provincial.