En medio de la devastación causada por el terremoto en Venezuela, se han desatado saqueos en varias zonas, especialmente en La Guaira, una de las áreas más afectadas. Aprovechando la destrucción de comercios y edificios, grupos de personas han robado mercancía de todo tipo.
Los saqueos se han dirigido a tiendas de electrodomésticos, farmacias, e incluso locales de alimentos y otros establecimientos. La situación se ha vuelto caótica, con personas ingresando a locales dañados, llevándose televisores, medicamentos y otros bienes.
Las autoridades han desplegado equipos antimotines para intentar contener los saqueos, pero la magnitud del desastre y la inaccesibilidad de algunas zonas dificultan el control. La combinación de la catástrofe natural y la delincuencia genera una crisis social de gran envergadura.