La Guaira, localidad costera de Venezuela, es la más afectada por los devastadores terremotos de 7.5 y 7.2. Imágenes aéreas revelan la magnitud de la destrucción, con edificios reducidos a escombros y otros semiderruidos. La fuerza del sismo ha sido tal que algunos edificios han caído como "castillos de naipes".
Los esfuerzos de rescate se centran en remover los escombros para encontrar posibles sobrevivientes. La situación es crítica, con miles de personas afectadas y la preocupación de que los edificios que aún permanecen en pie puedan colapsar en cualquier momento, representando un peligro adicional para la población.