Europa se encuentra atravesando una ola de calor extremo, con temperaturas r\u00e9cord que est\u00e1n sacudiendo al continente. El fen\u00f3meno, explicado por los cient\u00edficos como una consecuencia del cambio clim\u00e1tico, se manifiesta en un "domo de calor", una bolsa de aire c\u00e1lido que impide la entrada de aire fr\u00edo.
Las altas temperaturas agobian a los ciudadanos, quienes buscan alivio en el agua. En Londres, los canales se han convertido en un refugio, con gente disfrutando del agua en balsas, piletas y fuentes. Sin embargo, la situaci\u00f3n tambi\u00e9n presenta riesgos, como en Par\u00eds, donde los j\u00f3venes saltan a los canales desde puentes, a pesar de las prohibiciones.
La nota tambi\u00e9n pone el foco en la situaci\u00f3n de los migrantes, quienes viven en la calle y sufren el calor extremo sin acceso a ventiladores o aire acondicionado. La municipalidad ha instalado canillas de agua potable, pero no es suficiente para paliar la situaci\u00f3n.