Se comparan las actuales olas de calor en Francia con la de 2003, destacando similitudes como el aire asfixiante y las noches tropicales. La principal diferencia radica en el momento en que ocurren, con temperaturas que superan los 40 grados en París, algo inédito incluso para la ola de 2003.
El martes se registraron 44,3 grados en algunas zonas. Las noches tropicales, con temperaturas que no descienden de los 30-32 grados, son particularmente agobiantes y difíciles de imaginar en una ciudad como París, que tradicionalmente tiene veranos calurosos pero no extremos.