La situaci\u00f3n de los migrantes en Francia se agrava ante el calor extremo. Cerca de 1.800 personas viven en carpas en la calle, duplicando el n\u00famero en los \u00faltimos meses. La municipalidad instal\u00f3 canillas de agua potable, pero no es suficiente.
Una asociaci\u00f3n que asiste a los migrantes se\u00f1ala que las soluciones deben ser estructurales y no solo paliativas. Se necesita albergar a estas personas en un "parc\u00f3n de integraci\u00f3n" para protegerlas de los riesgos de la calle, incluyendo el calor, la violencia y otros peligros.
Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial, Europa se calienta m\u00e1s del doble de r\u00e1pido que el resto del planeta, y cada ola de calor multiplica las desigualdades.