Una violenta disputa entre vecinos terminó con un niño de 12 años baleado en medio de una escalating situación. El incidente comenzó con una discusión que derivó en un enfrentamiento físico, donde algunos individuos portaban palos y otros estaban encapuchados.
Una cámara de seguridad registró el momento en que se efectuó un disparo que impactó en el pómulo del menor, quien a pesar de la gravedad de la herida, se encuentra fuera de peligro. La policía intervino y logró detener a cuatro sospechosos, incluyendo al presunto autor del disparo y a un joven de 18 años con antecedentes penales. La investigación sugiere que la disputa se originó por problemas de propiedad, específicamente porque el hombre baleado no pagaba el alquiler de la vivienda.