Una vecina de La Matanza, Eliana, relató la crítica situación de inseguridad que atraviesa su barrio, donde los robos son moneda corriente y la policía no brinda respuestas.
La mujer describió cómo ella y sus vecinos instalan cámaras de seguridad en sus casas para intentar protegerse, e incluso realizan ellos mismos el seguimiento de delincuentes. Relató un episodio en el que su esposo, miembro de la fuerza de seguridad, fue golpeado y encerrado en un calabozo por reclamar por la inseguridad.
Eliana expresó su temor a represalias por hablar públicamente, pero decidió hacerlo para visibilizar la problemática. Denunció que la zona es tierra de nadie, que los delincuentes actúan a plena luz del día y que los vecinos viven con miedo constante, sin saber si podrán llegar seguros a sus hogares.