Se profundiza en la geología de los sismos en Venezuela, explicando que el fenómeno se debe al hundimiento del fondo del Mar Caribe por debajo de la placa sudamericana, a una velocidad similar al crecimiento de las uñas (2-3 cm por año).
A 100 km de profundidad, las rocas contienen un 1% de material fundido, lo que permite el desplazamiento de las placas tectónicas. La corteza sudamericana está fragmentada en bloques, y la presión ejercida desde el norte provoca movimientos diferenciales entre ellos, similar a un "collage de bloques".
Se detalla que la convergencia entre la placa del Caribe y la sudamericana activa fallas, y que el movimiento es bidireccional: cada lado de la falla se mueve en dirección contraria. Se menciona la rareza de que dos fallas se activen simultáneamente, como ocurrió recientemente.