Expertos en Francia sugieren una posible relación entre el fenómeno "superniño" previsto para la segunda mitad de 2026 y las actuales olas de calor, aunque insisten en que es pronto para confirmarlo.
Se enfatiza que las altas temperaturas actuales son principalmente características regionales, exacerbadas por la falta de adaptación de las ciudades. Se reitera que estos eventos de calor extremo son una manifestación del cambio climático global y se espera que sean más frecuentes y extensos en el futuro.