La devastación en La Guaira tras el terremoto es total, con decenas de edificios y viviendas del gobierno completamente destruidos.
Un testigo relata cómo numerosos edificios de aproximadamente la misma estatura sufrieron daños severos o colapsaron por completo, incluyendo las viviendas del gobierno (OPP) que quedaron reducidas a escombros.
La situación es aún más crítica en la urbanización Caribe, donde se reportan edificaciones aún más grandes y destruidas, evidenciando la magnitud de la catástrofe.