Se reporta un significativo deterioro del salario público nacional (-38%) y una caída del salario real (-7%) en el sector privado, junto con una disminución del 10% en la capacidad industrial y las ventas.
Se advierte sobre la destrucción de la red productiva, la generación de empleo y el ingreso, afectando también los consumos.
Se critica la complicidad de gobernadores que votan con el oficialismo, a pesar de la caída de la coparticipación.La menor recaudación de impuestos, tanto a las ganancias como al valor agregado, se atribuye a la incapacidad de consumo de la población, lo que a su vez repercute en el estado de las rutas y la falta de construcción de viviendas.