Se denuncia que un sector del oficialismo continúa defendiendo a Manuel Adorni a pesar de las crecientes pruebas de irregularidades en su gestión.
Se menciona una carta de Esteban Bullrich renunciando al PRO por considerar que encubren a Adorni, tildando el mensaje de "horrible" y al partido de "cómplice".
Se acusa a Adorni de actos de corrupción, incluyendo el presunto robo de cortinas de la Casa Rosada y el pago en efectivo y dólares por adelantado de un año de alquiler de la vivienda de su madre en un country.