La sesión en la Cámara de Diputados para interpelar a Manuel Adorni, jefe de Gabinete, fue bloqueada por el oficialismo y sus aliados, incluyendo al PRO y la UCR. Esta acción impidió la convocatoria impulsada por la oposición, lo que significa que los proyectos de interpelación serán derivados a comisión, postergando su tratamiento.
El oficialismo logró ganar tiempo, ya que Adorni deberá presentarse en el Senado el próximo 2 de julio para dar su informe de gestión y responder preguntas sobre su patrimonio. El PRO justificó su ausencia en la sesión, calificándola de "show mediático" impulsado por el kirchnerismo, aunque algunos de sus miembros habían pedido la interpelación de Adorni.
A pesar de las críticas internas y externas, el gobierno, con el apoyo del PRO y la UCR, logró blindar a Adorni en el Congreso, quebrando la oposición y dándole "oxígeno" al jefe de Gabinete. El debate fue postergado para el 30 de junio en la Comisión de Asuntos Constitucionales.