Se critica la figura del presidente como un "padre ausente" y "abandónico" del país, comparándolo con figuras históricas y cuestionando su desconexión con la realidad de la gente.
Se argumenta que el gobierno actual, al igual que gestiones anteriores, parece gobernar para unos pocos, ignorando las necesidades básicas de la población como el frío y el hambre, y que se intenta solucionar la pobreza a través de decretos.