Se critica la propuesta de reforma de la ley Pierri, que extendería de tres a diez años el plazo para la regularización dominial, dificultando el acceso a la propiedad de la tierra para cerca de cinco millones de familias argentinas y miles de asentamientos.
Se propone una ley de emergencia para la regularización dominial con un proceso sumarísimo, beneficiando a comunidades originarias y criollas.
Se acusa al gobierno de ser "el perrito faldero del imperialismo" y de regalar tierras para que otros estados expropien.Se recuerda la postura de Patricia Bullrich y Macri contra los mapuches, acusándolos de querer crear un "Estado dentro del Estado", mientras ahora se estaría facilitando la expropiación por parte de extranjeros.