Se cuestiona la reacción del gobierno venezolano ante el terremoto, señalando la ausencia de alerta temprana, información oficial y una respuesta gubernamental deficiente. Se sugiere que el socialismo podría ser responsable de la precariedad en la infraestructura y la falta de preparación ante desastres naturales.
Jesús, aunque aclara que no se responsabiliza al socialismo del terremoto en sí, sí lo vincula con la reacción posterior y la precariedad de la infraestructura venezolana, resultado de 20 años de políticas socialistas. La falta de construcción antisísmica y la desidia económica agravarían la situación.