Se aborda la imposibilidad actual de pronosticar terremotos con precisión, aunque se mencionan investigaciones incipientes en China sobre la medición de la gravedad para anticipar sismos con días de antelación. Sin embargo, esta tecnología aún no es masiva.
Los geólogos se enfocan en determinar las zonas propensas a futuras rupturas de fallas, basándose en el análisis de su historial sísmico reciente. Se explica que un lugar que no ha experimentado un sismo en un periodo considerable tiene mayor probabilidad de ser el próximo epicentro, ya que estadísticamente es menos probable que la misma falla se rompa dos veces seguidas en corto tiempo.
Identificar dónde ocurrirá un sismo es crucial para la construcción antisísmica y la reducción de fatalidades. Se concluye que la falta de infraestructura adecuada y la pobreza son los principales factores que convierten a los terremotos en catástrofes mortales, más allá de su magnitud.