Se analiza la infraestructura de Venezuela en relación con los recientes terremotos. Se señala que el país carecía de regulaciones para construcciones sismo resistentes, a diferencia de las antisísmicas. Las construcciones más antiguas son las más vulnerables ante movimientos telúricos de gran magnitud.
El último terremoto de gran envergadura en Venezuela fue en 1997, con una magnitud de 6.3. El reciente sismo, con magnitudes de 7.2 y 7.5, es considerado uno de los más poderosos en la región en el último siglo. Además, la zona afectada se encuentra sobre una falla geológica activa, lo que aumenta el riesgo de réplicas.