Un testimonio expuso cómo la acumulación de deudas, incrementadas por los intereses, llevó a la restricción del servicio de agua a un hilo. El afectado, con un trabajo precario y largas jornadas, argumenta que quiere pagar pero no puede, y que la falta de agua dificulta las tareas vitales del día a día, obligándolo a elegir entre pagar el servicio o comer.
La situación se agrava porque la deuda genera intereses y la falta de pago puede llevar a que el servicio sea cortado, afectando gravemente la calidad de vida de las personas. El relato subraya la complejidad de administrar deudas que impactan directamente en servicios básicos.