La escasez de GNC en La Plata genera una profunda indignación y bronca entre los ciudadanos, quienes ven afectada su vida cotidiana y su capacidad de trabajo.
Ricardo, propietario de una constructora, expresó su frustración al tener que abandonar sus responsabilidades laborales para hacer fila por horas en busca de GNC. Relató cómo personas mayores tienen que empujar autos para llegar a la estación, una imagen que califica de "asquerosa" e "indignante".
La situación económica general, con gente pidiendo en los semáforos y dificultades para llegar a fin de mes, se suma al problema del GNC, creando un panorama desolador. Los testimonios reflejan un hartazgo generalizado ante la falta de soluciones y la sensación de que el país está sumido en una profunda crisis.