El doctor Ramiro Heredia desmitifica la idea de que los vapeadores son una alternativa inocua al cigarrillo, aclarando que el cigarrillo sigue siendo más peligroso. Sin embargo, advierte sobre los daños potenciales del vapeo que aún se están investigando a largo plazo.
Se observa un preocupante aumento en el uso de vapeadores entre adolescentes, con estadísticas que muestran un incremento significativo en la experimentación y el uso habitual. El doctor Heredia señala que el vapeo no es inofensivo y puede incrementar el riesgo de consumir otras sustancias como marihuana o cigarrillos convencionales, además de agravar síntomas respiratorios como el asma.
Se describen complicaciones graves asociadas al vapeo, como la EVALI (enfermedad pulmonar intersticial), lesiones pulmonares y oculares. Incluso se mencionan casos de vapeadores de mala calidad que han explotado. El uso de estos dispositivos, a menudo con saborizantes y nicotina, se asocia con la adicción y una percepción de bajo riesgo, estrategia utilizada por algunas tabacaleras.
La nicotina, presente en diversas formas como bolsitas o pastillas, también genera adicción. El doctor Heredia enfatiza la importancia de regular y visibilizar los riesgos del vapeo, desaconsejando su uso como una salida al tabaquismo. Los tratamientos para dejar de fumar cigarrillos implican un seguimiento médico y abordan los riesgos a largo plazo, incluyendo diversos tipos de cáncer y problemas cardiovasculares, además de afectar la salud mental.