Los taxistas y trabajadores de estaciones de servicio en La Plata y Ensenada denuncian una severa escasez de gas, lo que les impide trabajar y afectar gravemente su economía.
Los manifestantes expresan su frustración ante la falta de soluciones por parte de los políticos y la industria, a pesar de que Vaca Muerta prometía evitar este tipo de problemas.
Se quejan de largas esperas de hasta tres horas para cargar gas, lo que reduce drásticamente sus ingresos y dificulta la manutención de sus familias. La situación se agrava por la distancia a otras estaciones de servicio habilitadas, que implica un gasto adicional de combustible.
Los trabajadores señalan que la problemática se debe a los "contratos interrumpibles" que benefician a la industria pero perjudican a los trabajadores, quienes se sienten desprotegidos y sin alternativas.