El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, se dirigió a la justicia y la fiscalía para que actúen con firmeza contra quienes hicieron daño durante los 50 días de protestas. Afirmó que una cosa es la reivindicación social y la protesta constitucional, y otra es "hacerle daño al pueblo bajo la excusa de una visión de pedidos".
Paz calificó a algunos de los infiltrados como "narcoterroristas" y aseguró que se recuperará cada territorio que no pertenece a Bolivia, reafirmando la soberanía nacional bajo la Constitución y el mandato popular.