El primer gran episodio de calor intenso en España, al inicio del verano, ha provocado un aumento drástico de fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas.
Se registraron ocho muertes en los primeros días, cifra que se multiplicó por cuatro en 24 horas, llegando a 34 el lunes. El martes 23 de junio, la cifra ascendió a 66 muertes en un solo día, según datos del Instituto de Salud Carlos III.