España atraviesa una severa ola de calor con temperaturas récord que han superado los 45 grados en algunas zonas y se mantienen 7 grados por encima de la media. El Instituto de Salud Carlos III reportó 108 fallecimientos atribuidos a estas altas temperaturas desde el sábado hasta el momento.
Las comunidades autónomas han implementado medidas, como el "plan calor" en Cataluña, que incluye la habilitación de 500 lugares de refrigeración como bibliotecas y museos. Se recomienda evitar la exposición solar en las horas pico, hidratarse y buscar espacios frescos. La Organización Meteorológica Mundial advierte que esta situación podría extenderse por dos semanas en Europa, afectando también a Italia y Alemania.
El Mediterráneo también registra temperaturas inusualmente altas, con el agua del mar 3 o 4 grados por encima de su media. A pesar de las consecuencias fatales, el turismo se ve beneficiado, con playas como las de Lloret de Mar mostrando una postal espectacular y atrayendo visitantes.