Keiko Fujimori, de 51 años, se perfila como la nueva presidenta de Perú con el 50,1% de los votos, superando por 43.386 votos a su rival izquierdista Roberto Sánchez (49,8%). La victoria llega tras un lento escrutinio y con denuncias de fraude por parte de Sánchez, quien se niega a reconocer el resultado.
Esta es la cuarta vez que Fujimori compite por la presidencia, reivindicando el legado de su padre, Alberto Fujimori. Presidirá un país dividido y con instituciones frágiles, en un contexto de inestabilidad política.