La situación política en Perú se encuentra en un punto crítico tras las elecciones, con denuncias de fraude electoral por parte de Keiko Fujimori. A pesar de que los especialistas y la Junta Nacional Electoral sugieren que las pruebas presentadas por Fujimori llegaron tarde o no tienen validez, todo indicaría que se podría reconocer su victoria.
Fujimori se encuentra a 43.000 votos de la victoria, con 39.000 votos aún por escrutar. Sin embargo, las denuncias de fraude presentadas por el candidato Pedro Sánchez no estarían teniendo la validez necesaria ante el Tribunal Electoral. En un video, Sánchez se refiere a la necesidad de parar lo que él considera una "ilegalidad" y llama a la resistencia democrática.
El país se encuentra profundamente polarizado, lo que dificultará la gobernabilidad para quien resulte electo. La división política es tal que ninguno de los candidatos obtuvo una mayoría contundente en la primera vuelta. Se plantea la necesidad de "democracias con puentes" en Latinoamérica, en contraposición a la marcada división ideológica.