Se tratará en Diputados el "Super Rigi", un régimen de incentivo a grandes inversiones con beneficios ampliados para industrias aún no desarrolladas en el país. A diferencia del RIGI original, enfocado en minería e hidrocarburos, este nuevo régimen apunta a sectores como comunicaciones, data centers y semiconductores.
Los beneficios incluyen una reducción significativa del impuesto a las ganancias, bajando la alícuota del 35% al 15% para estas nuevas tecnologías. Se exigirá una inversión inicial de mil millones de dólares, mayor a la requerida anteriormente, y se otorgarán beneficios aduaneros y fiscales, como la exención de retenciones a las exportaciones y la eliminación de la obligación de contratar mano de obra nacional, a diferencia del 20% exigido previamente.