Se debate el proyecto de ley "Super Rigi", una rebaja impositiva profunda para grandes proyectos de inversión (superiores a mil millones de dólares), que extiende los beneficios del RIGI original. La iniciativa incluye rebajas en ganancias (al 15%) y contribuciones patronales, lo que generó preocupación por su impacto en las pymes y la recaudación de la seguridad social.
Se critica que el Super Rigi podría beneficiar principalmente a "amigos de Milei", mencionando a Peter Thiel como un ejemplo de tecnócrata tecnológico instalado en Argentina. Se cuestiona la falta de transparencia sobre los empresarios interesados y se advierte que la reglamentación podría ser más laxa de lo anunciado, similar a lo ocurrido con el RIGI original, permitiendo la entrada de actividades no previstas inicialmente.