El psicólogo Facu Esteves describe las dos formas principales de manifestar el enojo: la explosión (descarga con el otro, maltrato) y la evitación o contención.
La explosión, si bien permite descargar tensión, genera consecuencias negativas como culpa y arrepentimiento, ya que desactiva la corteza prefrontal, responsable de la racionalidad y el control emocional.
Esteves advierte que el enojo en redes sociales, potenciado por el anonimato y el efecto grupal, puede ser más destructivo. La clave está en la gestión de la emoción y no en suprimirla, para evitar volverse una persona enojona.