Un entrevistado expresa su enojo por los altos precios de las entradas para ver a la Selección Argentina, mencionando que superan los 2.500 o 3.000 dólares.
Se queja de que muchos extranjeros, incluso de países como México, India y China, están comprando las entradas, elevando aún más los precios y dificultando el acceso a los argentinos.
Lamenta que los precios para los octavos de final superen los 5.000 dólares y pide una solución para que los argentinos puedan acceder a las entradas.