Las altas temperaturas en Europa, con 108 muertos en España y 40 en Francia, han generado una grave crisis sanitaria. Clases suspendidas en París, Madrid y Barcelona, y habilitación de refugios con aire acondicionado.
Se implementan políticas de Estado para paliar la situación, pero la falta de aire acondicionado en muchas viviendas y edificios agrava el problema. Se proyecta que el calor persista en los próximos días.