En Colombia, las elecciones presidenciales se encuentran en un punto de máxima tensión con un conteo de votos muy ajustado, donde la diferencia es de menos de un punto porcentual. El candidato que propone mano dura y no busca un nuevo acuerdo de paz, sino ir directamente contra los grupos armados, se perfila como el ganador, a pesar de que el conteo aún no es definitivo.
Por otro lado, en Perú, el conteo de votos para las elecciones presidenciales también continúa, con Keiko Fujimori ampliando su ventaja. A pesar de las denuncias de fraude, la oficina electoral peruana no ha encontrado pruebas contundentes que respalden estas afirmaciones, y se espera que los resultados oficiales se conozcan a mediados de julio.
Se menciona la posibilidad de construir cárceles al estilo de Nayib Bukele, El Salvador, para los delincuentes más peligrosos, especialmente aquellos vinculados a grupos guerrilleros, una idea que parece ser tomada por algunos candidatos en la región.