El faro de la Isla de los Estados, inaugurado en 1884 por Augusto Lacerre, inspiró la novela "El Faro del Fin del Mundo" de Julio Verne. A pesar de su inspiración, la ubicación original del faro presentaba problemas de iluminación.
Verne se basó en información detallada sobre la geografía, el clima y la vida en la isla para su novela, que narra la historia de un torrero enfrentando piratas, reflejando la ocupación de territorios insulares por exploradores y cazadores europeos.