Se destaca la pasión argentina que "no la entiende nadie", ni siquiera los norteamericanos, quienes observan con extrañeza la euforia.
Se describe la "fiebre por Messi" que se extiende por Estados Unidos y el mundo, con niños que van a la escuela con camisetas de Messi, incluso en Canadá.
La popularidad de Messi ha llegado a tal punto que en algunos lugares, al mencionar "Argentina", se asocia directamente con él, demostrando su impacto global.