Se debate la dificultad de deshacerse del dinero en efectivo en transacciones de alto valor, como hoteles de lujo o pasajes aéreos, donde se prefiere la bancarización.
En Argentina, se señala que es relativamente fácil blanquear dinero mediante la compra de propiedades, declarando un valor menor al real y entregando la diferencia en efectivo.
Se mencionan ejemplos de viajes, como los de Adorni y Clerici, que habrían sido pagados en efectivo, contrastando con la tendencia a la bancarización en operaciones legítimas.