Se subraya que Jesucristo escogió aparecerse y reunirse con sus discípulos el primer día de la semana (domingo), día en que resucitó. El Pentecostés también ocurrió un domingo, día en que los discípulos fueron bautizados por el Espíritu Santo.
La Biblia llama a este día "Día del Señor" por la resurrección de Cristo. La iglesia se reunía los domingos para celebrar, adorar, partir el pan y conmemorar a Jesucristo Resucitado.
Se reitera que no existe pasaje bíblico que ordene el primer día de la semana como día de descanso, pero sí se insta a la congregación.