Dos especies de cormoranes, el imperial y el de cuello negro, anidan en el Canal Beagle, siendo un atractivo turístico importante. La reproducción de estas aves, que puede incluir hasta tres huevos por nido, es monitoreada de cerca por su relevancia ecológica.
Los cormoranes, confundidos a menudo con pingüinos, se distinguen por su cuello más largo y su capacidad de vuelo. Los científicos estudian su comportamiento y éxito reproductivo, crucial para la conservación de la fauna local y la experiencia de los visitantes.