La escasez de GNC en La Plata se origina en un conflicto de intereses entre las distribuidoras de gas, las estaciones de servicio y la empresa Camus, quienes se tiran la pelota mutuamente.
Los estacioneros argumentan que los contratos de gas son bajos y se interrumpen en invierno, mientras que Camus corta el suministro por la demanda de hogares. Esto genera que, irónicamente, no haya gas disponible cuando más se necesita.
Se menciona una ordenanza en La Plata que exige un surtidor especial para transporte público, pero ante el cierre de estaciones, esta medida se vuelve inoperante, perjudicando a taxistas y remiseros.