Se cuestiona el accionar de Adorni en la compra de una propiedad que estaba habitada por un inquilino. Según los dichos, Adorni habría presionado al dueño para que desalojara al inquilino, ofreciéndole 50 mil dólares para que se mude.
Adorni habría comprado una casa que no le gustaba y decidió demolerla para construir otra. El problema surgió porque la casa tenía un inquilino con un contrato vigente, lo cual impedía realizar reformas o demoliciones.
Ante la negativa del inquilino de irse, Adorni habría intervenido personalmente, entregando 50 mil dólares en efectivo para que desocupara la propiedad. Se sugiere que el inquilino debería ser llamado a declarar por la justicia.