Se compara la reacción de Axel Kicillof ante el caso Insaurralde (quien fue despedido inmediatamente tras escándalo en un yate) con la de Javier Milei, quien protege a Adorni a pesar de las acusaciones.
Se señala que ambos, Insaurralde y Adorni, se desempeñaban como jefes de gabinete. Mientras Kicillof actuó rápidamente, Milei protege a Adorni. Se menciona que la causa de Insaurralde duerme en la justicia federal.