La abogada de Mauro califica el expediente judicial como "pelotudo" y expresa su incredulidad ante la cantidad de denuncias y la complejidad del caso. Sugiere que los abogados y el juez deberían ser internados.
Se critica la falta de ánimo de las partes para llegar a un acuerdo y la acumulación de denuncias repetidas e infundadas. Se señala que Mauro siempre llevó a las nenas a terapia psicológica.