La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó de "invasión ilegal" las acciones de fuerzas militares estadounidenses en territorio venezolano, que habrían dejado más de un centenar de fallecidos debido a bombardeos selectivos en Caracas y otras ciudades. Rodríguez considera que el 3 de enero marcó un punto de inflexión en la política nacional.
Según la declaración de Rodríguez, el ataque resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Silvia Flores. Afirmó que su gobierno busca desandar las relaciones internacionales y reconstruir canales diplomáticos con Estados Unidos, a pesar de las acusaciones vertidas.