La posible interpelación de Manuel Adorni en el Congreso generó idas y vueltas, con contradicciones dentro del propio gobierno sobre su asistencia. A pesar de que el informe de gestión es un requisito mensual, su realización en este contexto se tornó polémica.
Patricia Bullrich sugirió a Karina Milei que no expusiera a Adorni a una "carnicería" en el Congreso. La oposición no alcanzó el número necesario para lograr el quórum, lo que impidió la interpelación.
Se menciona un acuerdo en el Senado que requeriría dos tercios de los votos para destituir a Adorni. El PRO emitió un comunicado aclarando que se buscará un dictamen de comisión el 30 de junio.