La oposición intentó avanzar con una moción de censura e interpelación contra el jefe de gabinete, Adorni, pero la sesión fracasó por falta de quórum. Bloques aliados como el PRO y la UCR no se presentaron, impidiendo el tratamiento.
Se argumenta que la figura del jefe de gabinete es una "válvula de escape" ante la crisis política, y que la crisis existe a pesar de los intentos por ocultarla. Se cuestiona si la moción de censura requiere un dictamen de comisión previo o puede ser aprobada directamente por el recinto, con Patricia Bullrich acordando que se necesita una mayoría especial de dos tercios.
Se critica a Adorni, calificándolo de "delincuente" y considerando que Javier Milei lo tiene como un "clavo que no puede seguir arrastrando". Se menciona que la sesión fracasada no impide el avance futuro de la interpelación y moción de censura.