Se inicia la preparación de una salsa para pasta, utilizando tomates cherry cortados en diferentes tamaños y salteados con ajo y especias. Se incorporan ají molido y pimentón para dar sabor y color.
Se añade extracto de tomate y un poco de agua para crear la base de la salsa. La pasta se cocina en agua hirviendo con sal y luego se transfiere directamente a la sartén con la salsa para que termine de absorber los sabores. Se destaca la importancia de este último paso para integrar los sabores.
Se menciona la posibilidad de añadir albahaca fresca al final para potenciar el aroma y el sabor. El resultado es un plato de pasta con una salsa roja vibrante y un aspecto atractivo.