El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, instó a Londres a acelerar la transición de combustibles fósiles a energías renovables, advirtiendo sobre una doble crisis energética y ambiental. Señaló que el mundo está "peligrosamente fuera de la senda" para limitar el calentamiento global a 1.5 grados.
Guterres enfatizó la necesidad de invertir en almacenamiento de energía, integrar más fuentes limpias en las redes y avanzar en la electrificación del transporte y la industria, con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050.