Se reitera la crítica a la postura del PRO y la UCR, calificando su accionar como "Macri-Mileismo" y "encubridores de Adorni". Se señala que figuras como Fernando de Andrés, a pesar de sus críticas previas, no se presentaron a dar quórum, evidenciando una falta de coherencia.
Se denuncia que estos partidos, que supuestamente se oponen al gobierno, terminan votando a favor de iniciativas como el Super RIGI, mostrando una clara alianza con el oficialismo. Se critica la estrategia de "hacer un show" para luego votar con el gobierno, lo que genera desconfianza en la ciudadanía.
Se hace un llamado a la UCR para que expulse a los miembros que no actúan de acuerdo a los valores del partido y recupere su identidad republicana. Se advierte que esta dinámica de alianzas y contradicciones beneficia al gobierno y perjudica la credibilidad de la oposición.